
Creo que era sabado si no me equivoco, los hombres que antes eran amigos se volvieron de pronto enemigos, la gente alrededor balbucea sonoros destellos de lo que inminente iba a ocurrir.
Sonaron las sirenas, la policia venia en camino, nada pudo haber evitado lo que seguia.
Hoy en el infierno, lo unico que se pide es sangre…
Vamos lanza tu mejor golpe, pequeño mediocre, dudo que me duela -dijo el hombre que usaba capucha y cargaba un cuchillo
El tipo disparejo, lo miro rabioso y preparo su mejor golpe y se lo atesto.
Somos un publico facil, solo queremos que alguien muera para poder irnos a casa y seguir con nuestra rutina, estoy cansado…
Cayo el piso, y el cuchillo se perdio entre la multitud, era al fin un duelo de caballeros, un duelo sin armas.
Dicen por ahi que luchaban por el amor de una chica, dicen que luchaban por un territorio, se dice muchas cosas pero muy poco se hizo por evitarlo.

La sangre igual hoy iba a correr, y mañana el nombre del perdedor sera olvidado, lo orinaran los perros y sera olvidado como una basura, son mero estorbo hasta que prueben que no son escoria.
A decir verdad no importa quien gane, quien sobre salga aunque sea un poco sobre el otro, al final del dia todos somos la misma basura.
El hombre tirado en el piso, balbuce unas palabras que sonaban como un “no crees que estas exagerando un poco esto, al final no importa”
Los ojos del tipo disparejo cambian poco a poco se llenan mas de rencor, la ira corroe sus ojos, su mirada turbia lo enceguece se avalanza sobre el hombre tirado en el piso.
El tipo disparejo es un hombre muy estupido, dejo que la ira lo cegara…
Suena mucho mas fuerte la sirena, todos nos alistamos a desaparecer, deseamos que el desenlace ya se de, nos estamos cansando de esperar.
El hombre tirado en el piso aun tenia un as bajo la manga, por no decir que tenia un arma en la espalda, el tipo disparejo que se avalanzo se suicidaria sin notarlo, moriria a manos del tipo que juro matar.
Hoy en el infierno, se saciara la sangre, no importa si el tipo era bueno o malo el que no cumple lo que jura se pudre en el infierno.
La sangre mancha al hombre tirado en el piso, mientras se paraba mas clava su arma en el tipo disparejo, desangrandose poco a poco, se puede ver en sus ojos su vida desvanecer.
Ya no hay nada mas que ver, nos apresuramos a correr, nos alistamos a desaparecer.
El tipo disparejo, aun no muere con la unica fuerza que le queda saca de su bolsillo un cuchillo se lo clava en el cuello.
Los caballeros han de morir, juntos uno del otro, su enemistad los unio mas de lo que podria haberlos unido su amistad.
El tipo disparejo balbucea con la única fuerza que le queda, hoy al fin volveré a estar con ella.
Hoy en el infierno no habra fiesta, todo ha tomado un nuevo giro, sin ganador no existe un perdedor. La sed de sangre seguira, hasta que otra vez nos volvamos a reunir.
Llego la policia, bueno que ellos se encarguen de limpiar el desastre hoy estoy cansado.
El camino a casa es muy largo, pero mis demonios internos hoy podrán estar mas tranquilo, ya no existe quien pueda delatarme.
Me espera la mujer en discordia, me pregunta que ha pasado y yo le digo sin dejar de besarla, noto la tristeza y la soledad que siente, que los dos murieron, que mi mejor amigo y el hombre que hizo que tuvieras que estar muerta ya no estan.
Solo se que nunca seras feliz conmigo, pero si alguna vez lograras alejarte un poco de mi, seras un poco feliz.
Pero no me importa, el amor se trata de egoismo, me mata por dentro ser asi, saber que yo debi haber muerto en vez de dos personas inocentes victimas de la casualidad, mis demonios sacaban de mi la sangre que tanto pedian en el infierno.
Al final eso es casi como justicia divina…