Me mataron al Perro…
Febrero 22, 2008
Esta es la triste historia de Bernardino Jamares un personaje apasionado a la crianza de perros un raro pasatiempo debido al lugar en el que nos cita esta historia es una ciudad de perros callejeros o como lo llamaba Don Josué esos hijos de perra ; sin mas preámbulos pasare a narrarles la historia .
Era el 28 de diciembre de aquel mísero año , donde las vendas cayeron de los ojos así también lo recuerda el señor Bernardino recuerda que su perra Fifí estaba en labores de parto y el había ido al veterinario para algunas inyecciones como, dice , cosas de rutina para este amante canino pero ¿quién lo diría ?,la tristeza llegaría a su corazón de este pobre jubilado su perro Rolo había muerto había sido envenenado por un cruel y despiadado no cabria como decirle a este ser de presencia taciturna ,de mirada fría y calculadora eligiendo las presas al azar ,disculpe lector creo que he subestimado a este asesino que se hace llamar el purificador ,no elige sus presas al azar no ,no, las presas son elegidas sistemáticamente que mente retorcida de comics distorsionados al punto de creerse este señor una especie de salvador este Hitler de barrio pobre que tal histeria social ha ocasionado el asesino hasta el punto de que cada vecino desconfiaba del otro .En esos momentos sentí desesperación por saber quien era el asesino de Rolo necesitaba demostrar que ese hombre estaba loco para mi suerte el mismo se descubrió.
Al día siguiente volví a la casa de Bernardino para contarle mi idea para poder atrapar al asesino era un pensamiento raro, pero yo creía firmemente que funcionaria, entonces empecé con el relato no quería que pareciera tan obvio para que el asesino no sospechara sino hasta el ultimo momento cuando yo pudiera demostrar que el en serio mato a Rolo.
El plan ya había sido pactado convocamos una reunión para anunciar que habíamos encontrado al asesino, y lo nombraríamos después del funeral de rolo para esto evitar el asesino tratarían de disuadirnos en la noche, aunque mayor fue nuestra sorpresa al no aparecerse en la noche como lo habíamos planeado .Y es que fallamos en algo no hay condenas por matar a un perro, en la mañana siguiente me sentí mal no pude verle a los ojos a Bernardino era triste verlo así no sabia que hacer.
Fue cuando decide volverme a mi casa, seguir mi camino entonces pacte una cita con Bernardino para avisarle que me iba me dirige hacia mi cuarto para cambiarme y alistarme para irme mientras cruzaba el pasadillo me quede con Fifí para despedirme entre tanto escuche una conversación rara cómo que no te levantaste, no sabes que corremos peligro tal vez descubran que nosotros lo matamos, lo dudo el chico no sabe quienes somos esta confundido, solo actúa normal ´´.
Oí unos pasos sentí que se retiraban entonces hallé el momento oportuno para salir sabia que el asesino se encontraba en la casa aunque no sabia quien era vi desde el balcón quienes estaban presentes, mi lista se reducía solo a cincos sospechosos Pedro; Rigoberto; su esposa Juana, Marty el cartero y Paula.

Ellos son, uno de ellos debió haber sido ahora que descubrí que el asesino tiene un cómplice y el debe pagar por todo lo que ha hecho no podrían ser ni Juana ni Paula los asesinos eran hombres
Sonaron los timbres el invitado ha llegado –grito Bernardino.

Se paseo por la casa como si nunca el se hubiera ido, y hasta cierto punto todo fue así.
El siempre permaneció aquí, se oyó un estruendosos alarido por la llegada del nuevo perro [que era una cría de Rolo, y le guardaba un poderoso parecido, a excepción de una mancha que este perro tenia detrás de la oreja derecha y su padre no]
Y se escucho a Juana gritar y decir, “Que alegría Rolo ha vuelto a la casa” y en eso el sr. Bernardino le iba a rectificar, pero yo lo detuve.
Quise que la gente siga creyendo que Rolo había vuelto, y observar sus reacciones y entonces fue cuando me di cuenta de lo que Marty escondía detrás de un vendaje improvisado, era una mordida de perro [no me lo había podido percatar por que todo el tiempo llevaba camisa de manga larga]su marcas ya no eran frescas, y Rolo siempre se había llevado bien con el, a pesar de el cliché de “el cartero y el perro”.
Tenia unas ganas de acusarlo en frente de todos pero no pude algo me detuvo, y luego me percate que era la mano del Sr. Bernardino sobre mi hombro y me miro como si el supiera lo que yo estaba pensando, se me hizo de lo mas raro, y lo deje seguir a el.
Le dijo a Marty:
“De todas las personas que pudieron haber cometido ese horrendo crimen, Tu nunca estuviste en mi lista por esa confianza de amigos que tuvimos y por que siempre fuiste como otro padre para Rolo”
Y Marty saliendo de su estupefacción y al verse acorralado:
” Yo no lo quería matar. Fue tan solo un accidente yo quería matar a Juana”
Marty se desplomo en llanto y Juana quedo helada por la noticia
Rigoberto lo golpeo y le dijo que se callara, y entonces me di cuenta de todo pero no entendía la razón del por que el matar a Juana
Y entonces lo cogí del suelo y le pregunte su razón, y contesto:
“Por que Rigoberto es mio y no lo quiero compartir con ella, yo le quería echar un poco de veneno a la sopa de Juana pero no conté que Juana se sentiría mal ese día y le diera su sopa a Rolo, todo fue una maldita coincidencia de sucesos inesperados”
Y entonces Rigoberto tu sabias todo esto no, por eso los oi hablar, a ustedes no les interesaba el perro en si, sino que alguien empezara a preguntar el por que de su muerte y se tropezara con esto, por eso intentaron detenerme pero tu, te tuviste que quedar dormido y ya no me pudieron detener.
Rigoberto asintió con la cabeza, el Sr. Bernardino llamo a la policía y se los llevaron, por intento de homicidio, Juana seguía triste y estupefacta por lo acontecido.
Espere un rato.
Hicimos un te,espere que todo se calmara luego me despedí y me fui.

Volví unos meses después , todo ya estaba mas tranquilo y ya había crecido flores en los jardines, y el árbol de la tumba de Rolo ya se iba engrosando poco a poco.
El nuevo perro al que le pusieron “Rolo II” jugueteaba por la casa, Juana seguía en la casa y se encargaba de los perros y perritos que habían parido hace mucho, le daba alegría estar ahí con ellos.

