Hoy he venido de recoger mis notas sobre un prueba que hice para un examen que me permitia convertirme en profesor de Literatura, para mi gran suerte el tema central era sobre mi obra, debieron ser mis contactos con todas esas personas de las altas esferas que si no son muchas, son las que estan. O tal vez una mera coincidencia. Como relate en algun pasaje de mi segundo libro, nominado al premio Nobel, dicho sea de paso, me gano otro y motivado por la ofensa de haberme ganado no lei su obra ganadora. Nunca sabemos de nada hasta que nos enteramos de todo.

Mi pais es un gran lugar para pasar el tiempo, es como un niño que recien esta yendo a primaria, le falta tanto por aprender y cree que sus pequeños pasos son pasos de gigante.

A veces desearia no haber obtenido esta curiosidad, hubiera sido posible que quizas de esa forma yo me hubiera convertido en una persona más del montón, de esa gran masa en donde jamas te sientes solo.

Yo en mi juventud siempre me quejaba de todo y de todos, quizas mi soberbia era tan grande que me obligaba a ser así pero me di cuenta que ese no era el camino a seguir. No puedes esperar que otros hagan las cosas que tu debes hacer.

Así fue como me aventure en convertirme en profesor de literatura, mientras mas jovenes sean podran ser capaces de sacarse la venda de monotonia, rutina y demas aspectos gris de esta sociedad de consumismo, donde se acepta lo que se ve, donde se siente lo que se el mundo te dice que debes sentir. Somos robots, jamas dudamos ergo jamas pensamos.

Decidi vestir saco y camisa, ponerme corbata y lustrar mis zapatos, caminar como un robot, sonreir sin sentir, alabar sin pensar, creer sin dudar. Mi infiltración fue perfecta así fue como obtuve una entrevista en una universidad, no me aceptarón. En el papel decia:

“Nos alegra tu entusiasmo pero lamentablemente tenemos serias diferencias en nuestra linea de pensamiento. Respetamos mucho tu opinión”

Me di cuenta que el vestirme como ellos, caminar como ellos no era suficiente, debia pensar como ellos, debia empezar a respetar la opinión de las personas cuando en verdad solo se debe respetar a las personas, las opiniones solo son palabras, sin ningun apice de sentimiento, sin ningun sentido de la verdad.

Ahora abro la carta que recogi donde estaban los resultados de la prueba que di para convertirme en Profesor de Literatura, lo abro con una sonrisa de oreja a oreja pues se que el resultado sera el mejor de todos, yo sere aceptado sin lugar a dudas, por que a fin de cuentas quien el que mas sabe sobre su propia obra es el mismo autor.

Para mi gran sorpresa, y el golpe que recibio el piso con mi espalda, fallé. Pero como era eso posible, pero fue en ese momento en que me di cuenta que yo ya no era el autor de esas obras, esas historias no eran mias, esos heroes no eran mios. Ellos se lo habian devorado todo y lo volvieron a escribir,letra por letra, palabra por palabra. Así fue como el otro autor de esta historia se llevo todo y me dejo sin nada.

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