Pasos de temor
noviembre 13, 2010

Eran las 9 de la noche y las calles estaban destruidas, sentia agitación y temor por la ruta algo que antes no sentia, pues les recuerdo que no era la primera vez que yo recorria estas calles, pero aun no lograba entender la razon de mi temor, no alcanzaba una descripcion en mi cabeza sobre este irracional temor.
Aunque suene a redundancia, porque el temor es eso, un miedo irracional, ¿pero? ¿pero? ¿y ahora que hago?, tengo el temor se que es irracional como le digo a mi cerebro que a menos que encuentre un punto logico deje de sentir temor, por que lo ultimo que desearia hacer es estar ahí, paralizado por el miedo.
Palpe mis bolsillos, mire la solitaria calle una vez mas, encontre un cigarro lo encendi, y segui mirando la calle aun mas solitaria, solo son 3 cuadras las que tengo que caminar y llegare a su casa, ¿que me detiene?, existe una linea invisible entre la locura y la realidad, esta linea esta dada por nuestro temor, exhalo el tabaco y vuelvo a mirar a la maldecida calle solitaria.
Mi temor, mi punzante temor me impide tomar una decision, veo la calle solitaria y vuelvo a inhalar con el cigarro, se que es lo real, se que las 3 cuadras apenas iluminada en esta gran ciudad, de callecitas minimas, de personas nunca agradables y criminales violentos, existen pero esta calle esta solitaria, y es ahi donde mi locura comienza, no entiendo la soledad de la calle y me siento inseguro de caminar por ahí. Pero no me han asaltado y se que si intentan asaltarme posiblemente me golpeen y al golpearme yo me volvere un poco loco y empezare a golpearlos a ellos, y ellos sentiran dolor pero yo no lo hare no podria sentirlo jamas, yo no siento dolor ni temor.
Y ahí fue cuando encontre la explicación, mi corazón esta volviendo a mi, estoy recuperando esos viejos sentimiento que yo ya creia perdidos, y que mejor sentimiento que el temor para comprobarlo. Y comprendi que era lo que me impedia seguir era el dolor, el dolor de saber que al llegar a su casa nadie me abriria su puerta, ese incesante dolor que me recordaba que los errores que habia cometido al fin me habian pasado la factura.




